El cuidador de la naturaleza y devorador de los espíritus en la inmensidad de la vida y dentro de las personalidades de un ser humano, naturaleza extinta pero revivida por el entusiasmo de su gente.. Así es guayabal, cumulo de alegrías encontradas, sabidurías alcanzadas y fortalezas encontradas...
De aquí emana la grandeza de su tradición, la riqueza en su producción para alimentarse y pedir permiso a cada unos de los seres del inframundo que es una ventana a nuestro pasado y a la vida misma.